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Hacienda me ha impuesto una sanción: cómo actuar y qué opciones existen

  • Foto del escritor: DAPYME
    DAPYME
  • 18 dic 2025
  • 2 Min. de lectura

Recibir una notificación de Hacienda con una sanción tributaria suele generar una sensación inmediata de alarma. Multas, recargos, plazos… todo parece urgente. Sin embargo, no todas las sanciones son iguales ni todas deben afrontarse del mismo modo. Saber cómo actuar desde el primer momento es clave para evitar pagar más de lo necesario.


Autónomo hablando por teléfono con gesto tranquilo tras recibir asesoramiento fiscal ante una sanción de Hacienda

¿Por qué impone sanciones Hacienda?

Las sanciones tributarias se imponen cuando Hacienda considera que ha existido una infracción, que puede deberse, entre otros motivos, a:

  • No presentar una declaración o hacerlo fuera de plazo.

  • Declarar datos incorrectos o incompletos.

  • No atender requerimientos de información.

  • Aplicar deducciones o beneficios fiscales de forma indebida.

No siempre existe mala fe. En muchos casos, la sanción deriva de errores, desconocimiento o interpretaciones discutibles.


Primer error habitual: pagar la sanción sin revisarla

Ante una sanción, muchos contribuyentes optan por pagar de inmediato para “cerrar el problema”. Sin embargo, pagar supone aceptar la infracción y renunciar, en la práctica, a discutirla.

Antes de pagar conviene analizar:

  • Si la infracción está correctamente tipificada.

  • Si la sanción está bien calculada.

  • Si se ha motivado adecuadamente la culpabilidad.

  • Si existen defectos de forma en el procedimiento.

Una sanción mal revisada puede implicar pagar importes que podrían haberse reducido o evitado.


Segundo error: recurrir automáticamente sin valorar consecuencias

Recurrir una sanción tampoco es siempre la mejor opción. Un recurso mal planteado puede:

  • Alargar el procedimiento innecesariamente.

  • Hacer perder reducciones por pronto pago o conformidad.

  • Generar más costes si finalmente se desestima.

Cada sanción debe valorarse atendiendo a su importe, fundamento y probabilidades reales de éxito.


¿Qué opciones existen ante una sanción?

Dependiendo del caso concreto, pueden existir varias alternativas:

  • Pago con reducción, cuando se cumplen los requisitos legales.

  • Recurso o reclamación, si existen errores o falta de motivación.

  • Análisis conjunto con la liquidación asociada, si la hay.

  • Aplazamiento o fraccionamiento, en función de la situación económica.

La clave está en elegir la opción más adecuada antes de que los plazos se agoten.


¿Qué ocurre si no hago nada?

No actuar ante una sanción puede dar lugar a:

  • Pérdida de reducciones.

  • Inicio del periodo ejecutivo.

  • Recargos, intereses y posibles embargos.

Por ello, incluso cuando se duda, es preferible analizar la sanción que ignorarla.


Cuándo es especialmente recomendable revisar la sanción

Conviene estudiar la sanción con detalle si:

  • El importe es elevado.

  • Afecta a varios ejercicios fiscales.

  • Se basa en presunciones o interpretaciones discutibles.

  • Está vinculada a un requerimiento no atendido.

  • Existen circunstancias personales o económicas relevantes.

Un análisis previo permite tomar decisiones informadas y evitar errores irreversibles.


¿Qué hago ahora?

Que Hacienda imponga una sanción no significa que no existan opciones. Actuar con rapidez, pero con criterio, puede marcar una diferencia económica importante.

La clave no es reaccionar por miedo, sino entender la sanción y decidir cómo afrontarla.


¿Tienes dudas sobre este tema?

En DAPYME estamos para ayudarte.

Llámanos al fijo 913 54 78 70 o al móvil 638 77 14 70.

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